Buscar este blog

jueves, 2 de noviembre de 2006

Tinoquitos

En uno de los esfuerzos medianamente fructíferos que llevaba a cabo para poner orden en mi habitación, hallé las curiosidades que adjunto. Son anversos y reversos de dos billetes que tuvieron breve vida en mi país: billetes de un bolívar y de dos bolívares.


Fueron llamados "Tinoquitos" en referencia burlona al entonces presidente del Banco Central de Venezuela, Pedro Tinoco, banco de donde emanó la idea de emitir los billetes como un modo de paliar una aguda escasez de monedas (las monedas sueltas, que llamamos "sencillo"). Se decía que la escasez se debía a que se fundían las monedas para aprovechar el níquel. A algunos les molestaba su aspecto de billetes del juego "Monopolio": miden 11,5 x 5,5 cm. Otros hallaban engorroso el hecho de manejarlos cuando se acumulaban en los bolsillos, sobre todo cuando ya estaban deteriorados. Como sea, tuvieron corta actuación en la escena monetaria nacional. Actualmente tengo la duda sobre su validez monetaria, ya que no sé si fueron sacados de la circulación.


Como fueron sacadas de circulación las monedas desde Bs. 0,05 hasta Bs.0,50; lo que me recuerda una breve historia monetaria referida por Bronislaw Miller, profesor, no de historia, sino de Geometría Descriptiva acá en laUCV. No sé si será cierta, pero como dicen: "Si non è vero..."


Para los tiempos en que se bautizó nuestro signo monetario con el nombre de Bolívar, existían varias monedas al uso. Por ejemplo, el Peso Fuerte (En 1857 llamado "Venezolano de Oro"), que para el cambio pasó a valer cinco bolívares (esta es la razón por la que los venezolanos llamamos "fuerte" a la moneda y billete de Bs. 5). Se dividía el "fuerte" en centésimos, lo que llevaba a una moneda llamada"centavo", cuyo valor luego del cambio se situaba en Bs. 0,05 (Cinco centésimos de bolívar, o cinco céntimos). Existe entonces la moneda de cinco céntimos, que algunas personas aún llaman "centavo", pero que la mayoría llama "puya" (la razón de esto la ignoro).


Un décimo de "fuerte" era otra unidad llamada Real, Bs. 0,50 al cambio; aún se usa la palabra "real" para referirse a ella, de hecho, los venezolanos usamos la expresión "los reales" para referirnos al dinero en general. Recuerdo que en 1978, uno de los lemas de campaña del entonces candidatoLuis Herrera Campins, para criticar el despilfarro durante el primerGobierno de Carlos Andrés Pérez, era "¿Dónde están los reales?".

También existía el Medio Real, obviamente la mitad de un Real, Bs. 0,25. Sinónimo de poco dinero, ha sido la moneda de menores dimensiones que se ha acuñado en el país (la actual moneda de Bs. 10 tiene el mismo diámetro, pero mayor espesor). Pero si bien el decir "no tego ni medio" expresa una falta absoluta de dinero, existe un simpático elogio a la economía del "sencillo": la canción "Con real y medio".

Por último, una moneda especial. El profesor Miller refiere que existió una moneda llamada "doblón", que fue precisamente la que pasó a llamarse"Bolívar". Su valor era dos reales. El real a su vez se dividía en cuartos, que pasaron a valer 12,50 céntimos; esta es actualmente una curiosa moneda que se llamó en ciertas ocasiones "cuartillo", aunque el nombre por el que la conocemos los venezolanos es "locha". Moneda favorita de los niños, por cuanto su valor era el sobrante muchas veces de la compra de algunos artículos, como la leche, y ese sobrante permitía la compra de golosinas. Pero las golosinas merecen capítulo aparte.


miércoles, 18 de mayo de 2005

Tú lo que quieres es chicha

La palabra chicha es sobradamente conocida en el ámbito andino. Define a un tipo de bebida a base de arroz, y en muchos lugares es bebida esprituosa. Pero en Venezuela la chicha es una bebida para todas las edades, que cumple función refrescante y alimenticia. El espeso brebaje de arroz, leche y azúcar, enfriado a base de abundante hielo, hace las delicias de todos, pero resulta temible para las damas que se preocupan por su figura, a causa de su contenido calórico.

Los más puristas preparan la chicha cocinando el arroz hasta formar una masa que luego se mezclará con los otros ingredientes. Otros un poco más modernos confeccionamos la chicha usando harina de arroz, pero existen preparados comerciales especiales para elaborar chicha, y por supuesto la chicha también se puede comprar ya lista, pasteurizada y homogeneizada. Mención aparte merecería el auge de las franquicias para vender chicha en carritos ambulantes, un poco al estilo de los expendedores tradicionales que ha tenido la ciudad en puntos diversos.

Pero dentro del universo de esta bebida existía una marca que se convirtió en ícono de los setentas: la chicha A-1. Era cosa cotidiana bajar a la bodega del Señor Eugenio a gastar 25 céntimos en una botellita tipo refresco (tapada con una chapita y todo), y sorber la sabrosa y tradicional bebida. Pero existía otra marca de chicha que se vendía para la época: la chicha Pancho, que aún se vende hoy día con el nombre de El Chichero. Se expendía en envase de cartón, y era más costosa que la A-1 (Creo recordar que la Pancho tenía más leche en su composición). Afrontémoslo: por lo menos en mi opinión, la chicha del cartón era mejor que la de la botellita; pero incluso en la infancia la economía es implacable, y lo frecuente era comprar A-1.
Es entendible que el recuerdo de la chicha vendida en botella con tapa sellada, alborote la nostalgia de una generación, sobre todo ya que la marca desapareció del mercado.
Lo que hoy día hace llamativa a la A-1 dentro de la gama de productos que uno consumía y que recuerda poco, es la personalidad que tenía. Profundamente diferenciable de los demás lácteos, que se vendían en cartón, y hoy día imposible de conseguir, ciertamente ocupa un lugar destacado dentro de nuestra iconografía.

lunes, 9 de mayo de 2005

Primero y Principal

Hola a todos.
Ser considerado un cronista es una ambición grande. Sólo aquí en Venezuela resuenan nombres como Carlos Eduardo Misle (Caremis), Oscar Yanes, y, grande sin duda, Aquiles Nazoa.
Por eso esto es una croniquita; una crónica pequeña de lo que vivimos en Caracas a finales del siglo pasado. La cotidianidad de un barrio y las cosas que se vivían, tratando de recordar cómo las vi y cómo las viví.
Como inevitablemente habrá referencia a eventos que ya tienen categoría histórica, ocasionalmente me referiré a ellos tratando de ser lo más preciso posible. Será bien recibido cualquier comentario, especialmente los que tengan que ver con errores e imprecisiones históricas. Lo que no puedo es acomodar la historia a su gusto. Ejemplo: Luis Herrera Campins fue Presidente de Venezuela entre 1979 y 1984, aunque exista quien quiera creer otra cosa.
Lo mismo vale para todas las demás áreas polémicas: ciencia, religión. Puedo intercambiar argumentos, no insultos. Los insultos los borro. Sin explicación. Sin paliativos.

Pórtense bien.