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viernes, 7 de septiembre de 2012

Radio de Amplitud

Editado para corregir un dato equivocado: había escrito que La Emisora Cultural de Caracas depende del Estado, cuando en realidad no es así. Gracias Johann Fernández por hacerlo notar.

Resulta obvio afirmar que la radio es un medio de comunicación clásico. Como el libro, se han cansado de predecir su desaparición, opacado por otros medios más modernos e interactivos, olvidando que tiene puntos a favor: bajo precio (sólo necesita un aparato para recibir la transmisión), gran difusión, además de ser uno de los que mejor permite su disfrute mientras se hace otra cosa.

Como todo, la radio ha cambiado a lo largo del tiempo. Las transmisiones de la primera mitad del siglo pasado eran por supuesto distintas de las que se hallan hoy. En Caracas por ejemplo, hubo durante mucho tiempo una sola emisora en la banda de FM: La Emisora Cultural de Caracas (97,7 MHz). De modo que decir radio era decir AM.

Pero la radio era, con todo, un universo variado en cuanto a música y programas transmitidos, y cada programa y personaje que tuve oportunidad de disfrutar por radio merecería una entrada aparte. Por ahora dejaré un vistazo general a varias de las emisoras del espectro, como las recuerdo hoy día:

550 KHz - Radio Mundial

La que actualmente es una de las emisoras más representativas del chavismo, fue en su momento extremadamente popular, llegando a desplazar a las tres grandes (Radio Continente, Radio Rumbos y Radio Tiempo). Tuvo un estilo bastante popular cuando se llamaba Mundial 55, pero luego cambió su nombre a YVKE Mundial, comenzando a transmitir música de todos los géneros que estuvieran de moda: pop, tropical y balada. La fórmula funcionó, y ganó mucha popularidad, sobre todo por su programa de mediodía Los Súper Éxitos YVKE, en esencia un conteo regresivo de los diez temas más populares del día. Transmitía las 24 horas, cosa infrecuente en los 80s, haciendo famoso el estribillo "YVKE no duerme, no duerme, no duerme..."

590 KHz - Radio Continente
Una de las grandes emisoras de corte popular, en su mejor momento una de las gigantes en la preferencia del público, lugar que se disputaba con Radio Rumbos. Su noticiero Radio Reloj Continente era referencia obligada para quien quisiera estar al tanto del panorama noticioso, pero también se usaba como sobrenombre de la gente chismosa, dado que a través del noticiero se denunciaban los problemas cotidianos de los barrios, como falta de servicios y la actividad de los antisociales.

630 KHz - Radio Nacional
Tradicionalmente la Radio Nacional era una emisora del Estado, dedicada a difundir información institucional y aspectos de nuestra cultura y tradiciones (normalmente del modo más aburrido posible). Actualmente, como RNV, ha ganado relevancia como principal promotora del culto a Hugo Chávez.

670 KHz - Radio Rumbos
Ha sido por muchos años una de las emisoras más reconocida del espectro. Uno de sus toques distintivos es el noticiero Noti-Rumbos caracterizado por dos locutores que narraban las noticias alternativamente, indicando el pase de uno al otro mediante el repique de una marimba. Otro de sus platos fuertes era el bloque de radionovelas de la mañana, donde destacaban Rosita Vásquez, Arquímedes Rivero, y como libretista/actor, Luis López Puente, "el escritor que habla al corazón de las mujeres". La Vida de las Canciones era un espacio sabatino en forma de radionovela unitaria, donde un melodrama narraba la historia que supuestamente daba origen a una canción de moda. Una emisora de corte popular, que completaba su menú con las transmisiones del Beisbol Profesional de Venezuela, con las voces de Delio Amado León y Carlos Tovar Bracho.

710 KHz - Radio Capital
Fue durante los 70s una emisora de corte juvenil, pero cambió un poco en los 80s para tener su momento de mayor auge, al albergar el archifamoso programa de Juan Manuel Laguardia: El Sargento Fullchola. Estuvo a la vanguardia de lo que yo llamo humor urbano ochentoso, que alcanzó su máxima expresión con el grupo musical El Medio Evo, y el programa sabatino, también de Radio Capital, La Flor en el Ojal. A pesar de los cambios, su marca de fábrica era la voz de don Adolfo Martínez Alcalá, narrador estrella del noticero de la emisora.

750 KHz - Radio Caracas Radio
La emisora, como su nombre lo indica, es el medio radiofónico que complementaba a Radio Caracas Televisión, o RCTV, canal de TV que salió del aire por razones políticas en 2007. Hoy en día es una emisora noticiosa, bajo el nombre RCR; aunque en los 80s era una emisora juvenil de corte anglo, usando la denominación Caracas 750.

790 KHz - Radiodifusora Venezuela
Era conocida en los 70s como La Estación de la Alegría, y su estilo era netamente pop-rock. Cualquier pavo que se preciara de serlo escuchaba esta emisora, donde destacaba Jesús Leandro y su espacio Ciclo Pop.

830 KHz - Radio Sensación
Una emisora dedicada a transmitir principalmente música de moda, de género popular y en español. En los 90s incorporó transmisiones hípicas, con bastante éxito.

910 KHz - Radio Aeropuerto
Fue originalmente una emisora de música ambiental dedicada a transmitir información relacionada con los vuelos del Aeropuerto Internacional de Maiquetía. Pero es más recordada por el giro que tuvo en los 70s, dedicada exclusivamente a transmitir música latina, en especial Salsa. Las voces de El Tigre Rafael Rivas, y Luis Calzadilla fueron estelares durante esta etapa. El advenimiento del fenómeno ochentoso llamado "salsa erótica" marcó el declive de Aeropuerto, que cambió su nombre a RQ 910, siendo hoy día parte del circuito de emisoras AM Center y FM Center.

1090 KHz - Exitos 1090
Una emisora de música pop, principalmente anglo, y que siempre consideré que transmitía lo mejor de su género. Incluso sobrevivió al boom de las emisoras FM en los 90s, hasta que se convirtió en la emisora AM del circuito informativo Unión Radio. Pero en mi opinión la emisora fue "transplantada" al espectro FM como Éxitos 99.9 (originalmente llamada Hits 100).

1130 KHz - Radio Ideal
La emisora ubicada en Maiquetía logró un lugar prominente en los 80s como La Emisora Romántica de Venezuela. Dedicada exclusivamente a la difusión de canciones de corte romántico en diversos idiomas (más que todo, español, inglés, italiano y francés). Su locutor estrella era Luis Sotillo, a cargo de la parte fuerte de la programación, con secciones tan emblemáticas como la de traducir la letra de las canciones que estaban en otro idioma. Un detalle grato tenía lugar al momento de cerrar las transmisiones del día: se radiaba el vals Adiós a Ocumare, famoso por ser la pieza de despedida de las fiestas en nuestro país antes de que se impusiera el Alma Llanera. Durante muchos años fue mi emisora favorita, aunque hoy día mucha gente encuentre que su estilo era cursi.


1200 KHz - Radio Tiempo
La tercera de las grandes emisoras de corte popular hacía énfasis en la música. Nunca faltaba lo último de las grandes orquestas como Billo's Caracas Boys y Los Melódicos. Era clásico que, antes de poner al aire una canción de moda, el locutor la presentara diciendo "Ahora, una regalía musical: ahí van los dos ligaditos"

1260 KHz - Radio Impacto
Esta es una emisora que recuerdo de forma bastante nebulosa, la recuerdo como muy parecida a Radio Tiempo o Radio Sensación.

1300 KHz - Estudio 1300
Esta fue una emisora de corte romántico, nacida quizá para competir por el nicho que ocupaba Radio Ideal. Tenía un aire más sofisticado, y programación más variada, pero tuvo una vida comparativamente breve.

viernes, 27 de julio de 2012

15 razones por las que es bueno que ya no estemos en los 80s




- Tendríamos en TV una serie animada sobre Harry Potter... producida por Hanna - Barbera.
- En cine, nos ofrecerían una comedia musical disparatada, llamada Gasolina, contando la creación del dúo Wisin & Yandel.
- El vendedor de Mentol Apache ya no sería uno, sino varios, y atacaría en el Metro. O peor: usaría el modus operandi de Herbalife.
- Lindsay Lohan protagonizaría en una edificante serie familiar, con moraleja y demás.
- La TV a color sería denunciada por los intelectuales como "un instrumento perverso de la golbalización".
- DirecTV tendría un canal para radionovelas.
- Recibiríamos montones de notificaciones: "Fulanito te ha enviado una solicitud para 5 y 6".
- Campañas electorales mucho más horribles.
- Warner Channel transmitiría Laverne & Shirley como un show enrevesado, y para colmo dejándonos en suspenso al final de cada episodio.
- Aló, Presidente en Beta y VHS.
- Una película con nombre redundante: Dirty Dogging.
- MS-DOS Vista.
- Los filmes de Pixar en resolución EGA a 16 colores.
- La música se descargaría en kilogramos.
- Big Cola en botellas de vidrio, con su tamaño de siempre.

Las series olvidadas: animación

Luego de escribir la entrada anterior, me puse a pensar que gran parte de las series que uno veía eran de animación (comiquitas, las llamábamos). Sin embargo, como recordarán algunos, ver comiquitas era un poco complicado: los padres restringían más el acceso a la TV, el escaso abanico de canales hacía que las comiquitas se transmitieran sólo en horarios muy específicos, de modo que había que dedicarles tiempo. De aquellos días se recuerdan muchos dibujos animados entrañables, pero hubo otros que si bien se recuerdan, no se mencionan demasiado. Aquí algunos de ellos.


El Hijo de Meteoro.

El nombre original de esta serie de animación japonesa es Super Jetter. Sin mucha relación con Meteoro (salvo el nombre en español usado como gancho ), es un héroe que viene del futuro persiguiendo a un criminal del siglo 30. Se desplaza en un vehículo en forma de lancha voladora (siempre me pareció curiosa la manera en que la nave se curvaba al hacer giros en el aire), además de usar diversos artilugios del futuro, entre los que destaca un dispositivo que le permitía detener el tiempo por 30 segundos (Bueno, eso de "detener el tiempo por treinta segundos" puede dar tela para una larga discusión, pero al fin y al cabo, era una serie para entretener).


El Poderoso Hércules.

Basado en el héroe de la mitología grecorromana, Hércules se dedica a combatir el mal en la tierra, personificado por diversos villanos entre los que destaca el hechicero Dédalus. Se hace acompañar por un joven centauro llamado Newton, y por un fauno llamado Tewt. La serie data de los tempranos 60s, y fue producida por Adventure Cartoon, la misma que produjo una conocida serie animada sobre El Gato Félix. Hércules era un mortal común y corriente, sin embargo llevaba un anillo que se colocaba en el dedo índice, y que le daba gran fuerza cuando elevaba el puño a lo alto.



Detalles curiosos que pueden ser idea mía:

Cuando Hércules vencía a los malos, al final de cada episodio, solía abandonar el lugar sin esperar agradecimiento, volando hacia lo alto al grito de ¡Olimpia! Un gesto muy al estilo de El llanero Solitario.

El ademán de adquirir los poderes levantando el anillo al cielo, fue usado luego en la serie He-Man y los Amos del Universo, cuando el Príncipe Adam debe levantar su espada y gritar ¡Por el Poder de Grayskull!

La apariencia de Hércules en esta animación, se parece mucho (muchísimo, diría yo) a la empleada por Warner en los 90s en Superman, la serie animada. Comparen:


Simbad Jr. y su cinturón mágico.

Un dibujo animado de Hanna-Barbera que toma su nombre del famoso personaje de Las Mil y una Noches, aunque la relación no va más allá de que ambos son marinos aventureros. Este Simbad es una especie de justiciero que viaja por el mundo con un loro llamado en español Salado. A modo de Quijote, desface entuertos con un fuerte componente de humor, dado por el loro y por el recurrente villano Colotordoc ("Doctor Loco" al revés). Simbad solía obtener fuerza sobrehumana en el momento crítico, apretándose con fuerza su cinturón mágico. En esencia no era demasiado distinta de la mencionada serie sobre Hércules.


Batfink.

Aquí el héroe es un murciélago. Sin duda una parodia animada de la serie sesentosa Batman; este es un murciélago que combate el crimen al lado de su compañero Karate (esto me parece un guiño hacia Kato, de El Avispón Verde). Tenía su propia bati-cueva, de la cual salía al llamado del jefe de policía, a bordo de un Volkswagen escarabajo. Su frase-lema tenía lugar cuando le disparaban, puesto que usaba sus alas a modo de escudo al tiempo que decía: "Tus balas no pueden herirme; mis alas son como un escudo de acero".



Super Pollo.

Fue creada por Jay Ward y Bill Scott, creadores de George de la Selva, y Rocky & Bullwinkle. El disparatado pollo que se transformaba en superhéroe al beber la Super Salsa era en realidad una serie complementaria. El estilo general de la serie se parece a la recordada Roger Ramjet y el cuartel de los Aguiluchos, pero las series no son de la misma productora.



El Monstruo Milton.

En la onda de la parodia de personajes de horror, tenemos al Monstruo Milton, creado en la Montaña Horrorosa por el científico loco Profesor Wido y su asistente Flacus Bigotis. Era un mosntruo similar a Frankenstein, pero con un carácter muy dulce, además de un característico agujero en la parte superior de la cabeza, por donde emitía columnas de humo. La serie era una producción de Hal Seeger.



Super Hijitus.

Super Hijitus es una clásica serie animada argentina sobre un personaje creado por el caricaturista Manuel García Ferré. Fue transmitida en Venezuela por Venevisión en forma de cortos a diferentes horas. Narra las aventuras de un niño llamado Hijitus, que enfrentaba a diferentes villanos en la ciudad imaginaria de Trulalá. Se transformaba en superhéroe al introducirse en su raído sombrero de copa, y pronunciar la frase "Sombreritus, sombreritus; transfórmame en Super Hijitus".



La Mujer Araña.

Esta fue una serie animada no muy afortunada, basada en el personaje de Marvel y producida por DePatie - Freleng (Los mismos de la serie clásica La Pantera Rosa).



BlackStar.

Esta es una de las tantas series de aventuras Producidas por Filmation, la empresa de Norm Prescott y Lou Scheimer, conocida por las series animadas de He-Man, Flash Gordon y Archie's TV Funnies, (o Torombolo y sus amigos). También produjeron la conocidísima serie animada Viaje al Centro de la Tierra, y la serie animada Star Trek. Trata sobre las aventuras de John Blackstar, que es transportado por un agujero negro hasta el planeta Sagar, donde gobierna el tiránico Overlord. El tirano se sirve para ello de la Piedra del Poder, pero el agujero negro que trajo a Blackstar también divide la Piedra en dos, de modo que se crean La Espada del Poder, que conserva Overlord, y la Espada de las Estrellas, que cae en manos de Blackstar. Parte del gancho de la serie era ver cuál de los antagonistas lograba reunir las dos mitades.

Recomiendo la reseña que hace Vladimir Vásquez en su blog, La Cueva del Lobo.



Defensores de la Tierra.

Una serie de animación clásica de los ochentas, que mostraba a una liga de superhéroes de la factoría King Features Syndicate, a saber Mandrake el Mago y su aliado de siempre El Gran Lotario, El Fantasma, Flash Gordon, y a un grupo de jóvenes: Jedda, hija de El Fantasma; Rick, hijo de Flash Gordon; L.J., hijo de Lotario, y Kshin, hijo adoptivo de Mandrake.



Tobías, el Dragón Chiflado.

Esta era una serie de la productora Rankin /Bass (más conocida por sus especiales de época, y por los Thundercats). Trataba sobre las peripecias de un dragón pacífico y bastante tonto, que sólo escupía fuego cuando estaba cerca de margaritas, a las que era alérgico.

sábado, 9 de julio de 2011

Las series olvidadas

Cuando nos hablan de series de TV de hace 20 o más años, vienen a nuestra mente aquellas que tienen una sólida posición entre los clásicos, como Bonanza, Starsky & Hutch, o Battlestar Gallactica. Hoy quería hacer mención a algunas series que no tuvieron una extensa duración, y que recordamos en pocas ocasiones. Empecé queriendo nombrar unas cuatro, pero la lista se fue extendiendo, y sospecho que si me pongo a hurgar más, la cosa se saldrá de control. Así que, incompleta, aquí va mi lista de las series olvidadas:

El Hechicero (The Wizard).

David Rappaport (fallecido actor de baja estatura, o para decirlo más claro, enano) interpretaba a Simon McKay, un genio de la tecnología dedicado a desfacer entuertos. Como detalle curioso, uno de los 19 capítulos que duró la serie fue un refrito de un episodio de El Hombre Nuclear... o al menos así lo recuerdo.




Manimal.

Simon McCorkindale interpretaba al Profesor Jonathan Chase, un hombre con la capacidad de transformarse en cualquier animal a voluntad. Salió del aire luego de 8 episodios, y por estos lados quedó la moda de llamar "Manimal" a la gente fastidiosa, porque "se transforman en ladi..."




Los Científicos Rebeldes (Misfits of Science).

Serie de 16 capítulos sobre unos curiosos superhéroes liderados por el Dr. Billy Hayes (Dean Paul Martin, fallecido hijo del actor Dean Martin). Con él trabajaban Elvin Lincoln (Kevin Peter Hall), que podía encoger su cuerpo a menos de 30 cm; Johnny Bukowski, alias "Johnny B." (Mark Thomas Miller), con la facultad de acumular y manipular la energía eléctrica, y Gloria Dinallo (una muy joven Courteney Cox), dotada de poderes telequinésicos. También protagonizaba Max Wright, el conocido Willie de la serie Alf.




Camionero BJ (BJ and the Bear).

En esta serie, Greg Evigan interpreta a Billy Joe McKay, un conductor de camión que se hace acompañar por un chimpancé llamado Bear. Más o menos en la onda de "Los Duques del Peligro", BJ con frecuencia debe lidiar con policías corruptos, y en estas aventuras nunca faltan hermosas chicas. En lo personal la encontraba muy country para mi gusto.




El Gran Heroe Americano (The Greatest American Hero).

El maestro de escuela Ralph Hanley (William Katt) y el agente del FBI Bill Maxwell (Robert Culp) reciben de una nave alienígena la misión de mantener a la Tierra a salvo. Para ello, Hanley debe usar un traje que le da superpoderes... pero extravía el manual de instrucciones. Aprender a usar un supertraje del modo difícil da pie a toda clase de situaciones jocosas. Mención especial al tema de apertura de la serie (Believe It Or Not).




Lo inesperado (Kolchak: The Night Stalker).

Serie de una sola temporada, basada en las peripecias del reportero Carl Kolchak (Darren McGavin), que recurrentemente se ve investigando eventos relacionados con criaturas horrorosas y fenómenos paranormales.





Automan.

Serie policial/CF, con un inevitable toque de comedia, acerca de Walter Nebicher, un oficial de policía, y desarrollador de programas, que logra crear un programa capaz de manifestarse en el mundo físico con la forma de una persona, a la que llama "hombre automático", o Automan (Chuck Wagner). En la estética de la serie, y en los efectos, se nota una fuerte influencia de la película Tron. Tuvo 12 episodios. El detalle "tierno/simpático" era Cursor, una herramienta en forma de cursor poliédrico que Automan usaba para crear objetos según su necesidad: tenía cierto "caracter" que lo hacía aparecer como una mascota.

Nota del 03/01/2012: Luego de revisitar la película Tron, se me confirma la influencia que tuvo en Automan: el personaje Cursor es en esencia una versión del personaje Bit. Eso sí, Cursor tiene una presencia y habilidades más marcadas.






La Espada de la Justicia (Sword of Justice).

En esta serie, más de aventuras elegantes que de acción, Dack Rambo interpreta a Jack Martin Cole, un casanova que es implicado en un delito que no cometió, por lo cual debe pasar tres años en prisión. Cual Conde de Montecristo, rehace su fortuna y aprende una serie de habilidades, para, ayudado por nuevos aliados, combatir a delincuentes de cuello blanco que se consideran por encima de la Ley.






Stingray.

El héroe de esta serie es un misterioso samaritano llamado Ray (Nick Mancuso), que se dedica a rescatar a sus clientes de problemas relacionados con el crimen (si fueran problemas de otra índole, supongo que no tendrían gracia). Ray tiene extraordinarias habilidades físicas e intelectuales, que utiliza para ayudar a sus clientes. La serie tenía dos marcas de fábrica: el hecho de que Ray no cobraba en dinero a sus clientes, sino que les advertía que en algún momento, les pediría un favor, y tenedrían que hacerlo, fuera lo que fuera (En el transcurso de cada capítulo, aparecía pidiendo el "favor" a algún cliente previo, como ayuda en el caso que lo ocupaba; el favor siempre resultaba sea algo relativamente sencillo). La otra marca de fábrica, atractiva para los amantes del tema, era el vehículo Corvette Stingray que conducía el protagonista.




Quark.

Esta fue, de las mencionadas, mi serie favorita. Surgida al calor de Star Wars, y usando algunos de los efectos que la película puso de moda, surge esta serie que narra las aventuras de los tripulantes de una nave espacial recolectora de basura, comandada por Adam Quark (Richard Benjamin). Recordarán sin duda (los que vieron la serie) a Betty I y Betty II, interpretadas por las gemelas Cyb y Patricia Barnstable.









martes, 17 de mayo de 2011

Jerga cambiante

Para referirnos a lo bueno, los venezolanos usamos emblemáticamente la palabra chévere. Sin embargo, hemos ampliado el abanico de palabras para expresar esa idea. Por ejemplo, desde los tardíos setentas se oye que a lo chévere también se le llama fino. Incluso actualmente de ha impuesto decir Más fino... como expresión de alegría por algo bueno. El término usual entre los muchachos de los 60s y 70s era cagante.

Y cabe decir que cuando la palabra cagante estaba de moda, a los muchachos se les llamaba pavos (hoy en día, pavo se refiere a ropa o accesorios que son modernos, y que se ven bien). De modo que hay términos que se han usado en diferentes épocas, y luego han desaparecido, o han cambiado su significado. Aquí se me ocurren algunos, aunque la lista no sea exhaustiva y quizá no muy precisa:

Pepiao: También sinónimo de bueno, algo satisfactorio.

: Malo, de dudosa calidad. Desagradable. ha tenido como sucesora la palabra chimbo, que aún se usa extensamente.

Chusma: En algún momento de los 70's se usaba para referirse al grupo de los amigotes, las personas que suelen reunirse con fecuencia para divertirse. No es lo mismo que una patota.

Patota: Una forma de llamar a una pandilla, grupo de jóvenes, a menudo adinerados, que se reunían a bordo de motocicletas de alta cilindrada, y que se destacaban por cometer toda clase de actos vandálicos.

Friqueao: Disgustado/triste por algo que salió mal. Tiene el mismo origen que el término friki, que hoy día no significa lo mismo.

Sollao: Loco, o más bien acabado de volver loco. Se oía bastante a principios de este siglo, pero el término parece haber perdido fuerza. De hecho el término fundío, que viene a significar lo mismo y es más antiguo, parece haber recuperado terreno.

Bróder, o brodercito: Bastante obvio: hermano o amigo entrañable, aunque se usaba también de modo irónico. Recientemente ha resurgido en su versión corta: bro.

Zanahoria: Se les decía a las personas sanas, sin vicios; especialmente si son inocentes (en el sentido de ingenuas), si llegar necesariamente a ser tontas. Una canción emblemática del concepto es la canción de Bazil Alexander, Mi Pavita Zanahoria.

Pepo: Sinónimo de drogadicto, persona que se droga con frecuencia. La palabra fumón, de parecido significado, ha sobrevivido.

Chirri, chirrero: Similar a la anterior, aunque específicamente chirri se refería a la droga conocida como crack o piedra, y chirrero a quien lo consumía.

Manuela: Una forma algo vulgar de referirse a la masturbación, aún se usa de vez en cuando, como en la canción Traigo una pena, de Franco De Vita.

Muna: Dinero, especialmente en efectivo, y más especialmente en metálico.

Pulío: Persona muy arreglada, sobre todo si no lo hace con frecuencia. Supongo que viene de la idea viene de los zapatos, que están pulidos cuando uno quiere que se vean bien.

Muela: Mucha labia, capacidad de convencer por el habla. Pero también es la propensión a decir mentiras: al mentiroso se le llama muelero. Fue reemplazado por charla y charlero, respectivamente.

Incluso hay palabras que tienen un significado particular dentro de grupos extremadamente pequeños de personas, tan pequeños como una familia (viene a mi mente la palabra paciencia, que en mi familia usamos para referirnos a un tipo particular de dulce de pastelería). Hay otras que no se agotan, como la ya mencionada chévere, o cartelúo. Me parece francamente un deperdicio que, habiendo tantas maneras de expresar las ideas (incluso dentro del ambiente de las palabrotas), haya tanta gente que recurra a balbuceos a la hora de hablar porque no desea salir de las mismas diez o veinte palabras que suele usar.

domingo, 13 de febrero de 2011

San Valentín, Día de...

Mañana, 14 de febrero, es la celebración de San Valentín, fecha que se ha dado en llamar Día del Amor y la Amistad.

No sé si esta denominación será nueva, pero me lo parece. Digo, que por razones de mercado resulta más rentable que ese día lo celebren los enamorados, los amigos, los amigos con derecho, y en general todo aquel que guste de las manifestaciones de cariño en sus varios niveles de almíbar. Yo tradicionalmente recuerdo la fecha como Día de Los Enamorados: así me acostumbré cuando chamo, de tanto ver la recurrente nota que emitía Venevisión en esa fecha, con el fondo de una bucólica foto de una parejita caminando en un parque agarraditos de la mano.

Pero al margen de eso, la fecha me recordó aquellas caricaturas que aparecían en los periódicos de los 70s, llamadas Amor es... (Love Is...). No recuerdo con precisión si aparecían en Últimas Noticias, El Mundo o en El Universal, pero si recuerdo que ocupaban un espacio en la parte inferior, cerca de donde estaban los anuncios clasificados. No faltaba quien religiosamente
recortara los dibujitos para irse elaborando su álbum en un cuaderno ad hoc. La tira de los muñequitos que aparecen desnudos prodigándose gestos románticos es uno de los íconos setentosos más clásicos que conozco.

La historia de la tira no es muy complicada: fue creada a finales de los 60s por la dibujante neozelandesa Kim Grove, como una manera de enviarle notas románticas a su futuro esposo Roberto Casali. Comenzó a aparecer en Los Angeles Times en 1970, y desde entonces
ha ido ganando fama en todo el mundo. En 1975 los Casali reclutaron a Bill Asprey para que elaborase las viñetas. Roberto murió en 1976, y Kim, en 1997. Los derechos fueron heredados por Stefano Casali, y Asprey sigue dibujando la tira, que se puede apreciar en su sitio web.

Por lo pronto, para aquellos que quieran, o la recuerden, disfruten la tira; pueden crear su propia manera de completar el "Amor es...". Y por supuesto, disfruten también los enamorados... o los amigos ;)




miércoles, 1 de diciembre de 2010

El Día Retro



Un curioso evento tiene lugar mañana 2 de diciembre en la Universidad Católica: El Día Retro. Hasta donde sé, es la segunda vez que se lleva a cabo... y bien, no es un evento en el sentido formal: no tiene inuguración, orador de orden, actos protocolares ni ceremonia de clausura. Es sólo un día dedicado a que, principalmente los estudiantes, recreen el espíritu estudiantil de décadas pasadas. El año pasado la promoción era bastante más profusa y variada que la de este año: además de las fotos promocionales, se fijaron carteles con símbolos clásicos de otros tiempos: en particular me llamaba la atención el dibujo de un diskette de 5 1/4".

En términos culturales, la iniciativa luce interesante y divertida. Aunque el año pasado sólo quedó en algunas personas, sobre todo muchachas, que centraron lo Retro en los años 60s del siglo pasado, sobre todo se centraron en algunos elementos de la moda hippie: diademas y sandalias. Sin embargo, el dibujo del diskette prometía bastante, y el año pasado pensé que un día retro debería ser más inclusivo, y tocar otros aspectos de la cotidianidad de hace décadas. Concretamente pensé que un verdadero Día Retro debería incluir:

- Pasar el día sin utilizar elementos que hoy damos por sentado: celulares, cajeros automáticos, computadoras.
- Música de otras décadas. Los más elaborados podrían hacerse con un plato y discos de vinilo. Los más creativos podrían recurrir a una guitarra y atreverse a tocar algo que se relacione con el día.
- Más allá de la música, los aficionados a otras formas de expresión artística podrían manifestarse en torno a la temática: dibujo, teatro, artesanía.
- No hay que limitarse a lo estético. Podrían intentar un día estudiantil tal como lo vivían los antiguos pobladores del campus: Sin calculadoras avanzadas, podrían, los que puedan, atreverse con aquellos armatostes de pantallas negras y números luminosos. Los más geeks seguramente querrán entrar al ignoto universo de la Regla de Cálculo. El reto máximo sin duda sería elaborar un sencillo trabajo de investigación sin recurrir a Google; redactarlo a mano o con máquina de escribir (aquí averiguarán por qué se inventó el Tipp-ex); y el mayor reto: elaborar las ilustraciones con el sudor de sus frentes.

Por supuesto, hay libertad absoluta para no quedarse en la estrecha banda de los años 60s. A muchos les parecerá tortuoso y depiadado, pero no creo que vayan a sufrir más de lo que se sufre en un Reality Show. Y lo mejor es que, como Día Retro, será más divertido de recordar.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Música Clásica

Idea surgida de una conversación con mi amigo Johann Fernández.

Oigamos esta pieza musical (si no desea oírla toda, no importa, sirve que se oigan los primeros acordes):



Es el tipo de música en la que se piensa cuando se escucha o lee la expresión música clásica. Es decir, música que tiene más de cien años de escrita, y que se toca con una orquesta enorme integrada por sujetos vestidos de frac. No falta quien encuentre aburrida esta música, pero esa ya es otra cuestión.

Oigamos ahora esta otra pieza:


Puede que les guste, puede que no, pero es bastante claro que la versión de "La Mora" que interpretó Rubén Blades es una pieza también clásica. Es decir, que forma parte de nuestra cultura musical, y para muchos de nosotros es agradable oírla sin importar los años que tenga de haber sido grabada. Hay piezas salseras que se pusieron de moda en los años de la salsa brava, y hoy día no son tan reconocidas, con excepción quizá de los especialistas del género.

Como clásica es también esta canción:



Tres piezas de música clásica. En lo personal, descubrí el valor de la música de Mozart mucho después de conocer la salsa o a Los Beatles (de hecho, la pieza musical más vieja de la que tengo memoria es "La Murga" que interpretaba Willie Colón).

Y así, cada uno de nosotros tiene una lista más o menos larga de piezas musicales que considera clásicas. Y mejor aún, mucha gente alrededor de nosotros también cree que son clásicas. Esta lista se puede complementar con libros, películas y otras cosas que se entienden como clásicas. Por ejemplo, a mí me parece clásico un programa de TV llamado Síntesis, que se transmitía en el canal 5 cuando era la desaparecida Televisora Nacional. También un programa de radio que se transmitía por Radio Capital, conducido por César Miguel Rondón e Iván Loscher, llamado La Flor en el Ojal.

Piensen Uds. en su propio conjunto de clásicos. Quizá se sorprendan gratamente.

lunes, 26 de abril de 2010

Letras Sesentosas



La imagen muestra un poster del artista Víctor Moscoso, en relación con tres conciertos que tuvieron lugar los días 24, 25 y 26 de febrero de 1967 en el Auditorio Fillmore de San Francisco, donde se presentaron Otis Rush y la Chicago Blues Band, The Canned Heat Blues Band, y la famosa agrupación Grateful Dead.

Pero no soy muy conocedor de las respectivas virtudes de los músicos que se presentaron. Lo que me interesa es el afiche; o con mayor precisión, la tipografía del afiche. Esta responde a una manifertación de la estética psicodélica, consistente en deformar las letras de modo pronunciado, retorciéndolas y combinando colores para dar la impresión de una imagen sacada de un sueño o una alucinación. Se lograban imágenes complejas y hermosas, que en muchos casos se han convertido en clásicos de la época, pero los textos eran terriblemente difíciles de leer.


La estética de tales tipografías se extendió hasta bien entrados los 70's, y aunque tales afiches se suelen asociar a la música y en general a la cultura anglosajona, algo de esta expresión gráfica se filtró a la cultura hispanohablante, como se aprecia por ejemplo en la carátula del disco de Fania All Stars: Live at the Cheetah, donde el tipo de letra abigarrada y la elección de colores recuerda ligeramente algo del estilo psicodélico.

Parece que el Auditorio Fillmore, y en general la ciudad de San Francisco, tenían una condición icónica dentro de la cultura sesentosa, como se observa en el tributo que se le rinde en la película Cars, de Pixar/Disney: una furgoneta Volkswagen de las que se veían en los sesentas, con un carácter marcadamente hippie, se llama Fillmore. Y Fillmore es también el nombre de un juego de letras para tipografía, inspirado en el estilo de esos afiches de los 70s.




Lo cual nos lleva a una forma de expresión tipográfica que tuve ocasión de ver y dibujar profusamente en los 70's; era parte de un código expresivo de la época, que incluía el vestir, la música y el lenguaje. Que los adolescentes de aquellos días usaban para comunicar sus ideas al mundo, y que los más chamos imitábamos porque parecía emocionante. Habría que darle un nombre a esa tipografía.

Dibujar letras es una de las facetas más interesantes del dibujo, aunque hoy día haya programas que permiten grandes variaciones en cuanto al juego de caracteres. Pero a muchos de quienes nos gusta dibujar la cosa es un gran entretenimiento, y creo que no dejaremos de dedicarnos a las letras... literalmente.

martes, 22 de abril de 2008

Cámbiame el casé

Supongo que una de las cosas que más odian las disqueras es que la gente no compre los discos. Cosa que se les ha agudizado con la actual profusión de discos compactos copiados y vendidos en el mercado informal, aunada a la actual facilidad para descargar canciones de la red en formato digital.


Lo cual me recuerda los días en los que obtener música por los caminos verdes era un proceso más laborioso, más artesanal, y con resultados menos predecibles. Eran los días del casette, o Compact Casette (pronunciado "casé", aunque lo elegante solía ser decir "caset").





La experiencia de grabar un casette es pues eso: una experiencia. Se debe primero preparar el asunto, tener una idea bastante precisa de lo que se quiere grabar, y eso requería elaborar una selección de los discos de donde salían las canciones. Tenerlos a mano, y en buen estado, ya que la calidad del sonido en los discos de vinilo depende en extremo del cuidado que reciba.

Yo solía grabar una selección de diversos artistas, dentro del mismo estilo, y algunas pocas veces grababa un LP completo. El problema usual era que las cintas de casette que compraba (y las más fáciles de conseguir) permitían grabar 60 minutos, y un LP típico duraba mucho menos que eso; parecido a lo que pasa con los paquetes de salchichas y los paquetes de pan para perros calientes. La solución típica era rellenar en faltante con música del mismo artista, y si no se podía, con música del mismo estilo.

Pero con todo y eso, pasaba a veces que el casette quedaba con demasiado espacio en blanco para dejarlo sin grabar, y demasiado poco para alojar una canción más. Lo usual era grabar allí una pieza instrumental, e ir bajando el volumen de la grabación (lo que llaman fade out) dos o tres segundos antes del final de la cinta.

El aparte tragicómico era evitar grabar un casette que ya tuviera música. Aunque uno se ocupaba de identificar adecuadamente sus casettes, las grabaciones accidentales eran plenamente posibles... y más posibles eran las grabaciones no tan accidentales, cuando un familiar usaba la cinta que compusiste con tanto esfuerzo para su propios asuntos porque, según, no consiguió otra.

Se recurría a retirar del casette una pestaña que permitía liberar el seguro de grabación, de modo que sin ella, al insertar el casette, no se puede pulsar el botón de grabado.




Los casettes de la foto están grabados, pero el de la izquierda aún tiene la pestaña, por lo que es posible grabar sobre lo que tenga. Aquí se ve la diferencia con mayor detalle:



Claro, en caso de extremas ganas de abusar, siempre se podía taponar el agujerito con una bolita de papel, o colocar cinta adhesiva.

Y el tema del poco tacto nos lleva al método de rebobinado que algunos consideran herético, y otros ven como una forma de ahorrar las baterías del walkman: insertar un bolígrafo en el centro del carrete, y hacer girar el casette enérgicamente.



jueves, 2 de noviembre de 2006

Tinoquitos

En uno de los esfuerzos medianamente fructíferos que llevaba a cabo para poner orden en mi habitación, hallé las curiosidades que adjunto. Son anversos y reversos de dos billetes que tuvieron breve vida en mi país: billetes de un bolívar y de dos bolívares.


Fueron llamados "Tinoquitos" en referencia burlona al entonces presidente del Banco Central de Venezuela, Pedro Tinoco, banco de donde emanó la idea de emitir los billetes como un modo de paliar una aguda escasez de monedas (las monedas sueltas, que llamamos "sencillo"). Se decía que la escasez se debía a que se fundían las monedas para aprovechar el níquel. A algunos les molestaba su aspecto de billetes del juego "Monopolio": miden 11,5 x 5,5 cm. Otros hallaban engorroso el hecho de manejarlos cuando se acumulaban en los bolsillos, sobre todo cuando ya estaban deteriorados. Como sea, tuvieron corta actuación en la escena monetaria nacional. Actualmente tengo la duda sobre su validez monetaria, ya que no sé si fueron sacados de la circulación.


Como fueron sacadas de circulación las monedas desde Bs. 0,05 hasta Bs.0,50; lo que me recuerda una breve historia monetaria referida por Bronislaw Miller, profesor, no de historia, sino de Geometría Descriptiva acá en laUCV. No sé si será cierta, pero como dicen: "Si non è vero..."


Para los tiempos en que se bautizó nuestro signo monetario con el nombre de Bolívar, existían varias monedas al uso. Por ejemplo, el Peso Fuerte (En 1857 llamado "Venezolano de Oro"), que para el cambio pasó a valer cinco bolívares (esta es la razón por la que los venezolanos llamamos "fuerte" a la moneda y billete de Bs. 5). Se dividía el "fuerte" en centésimos, lo que llevaba a una moneda llamada"centavo", cuyo valor luego del cambio se situaba en Bs. 0,05 (Cinco centésimos de bolívar, o cinco céntimos). Existe entonces la moneda de cinco céntimos, que algunas personas aún llaman "centavo", pero que la mayoría llama "puya" (la razón de esto la ignoro).


Un décimo de "fuerte" era otra unidad llamada Real, Bs. 0,50 al cambio; aún se usa la palabra "real" para referirse a ella, de hecho, los venezolanos usamos la expresión "los reales" para referirnos al dinero en general. Recuerdo que en 1978, uno de los lemas de campaña del entonces candidatoLuis Herrera Campins, para criticar el despilfarro durante el primerGobierno de Carlos Andrés Pérez, era "¿Dónde están los reales?".

También existía el Medio Real, obviamente la mitad de un Real, Bs. 0,25. Sinónimo de poco dinero, ha sido la moneda de menores dimensiones que se ha acuñado en el país (la actual moneda de Bs. 10 tiene el mismo diámetro, pero mayor espesor). Pero si bien el decir "no tego ni medio" expresa una falta absoluta de dinero, existe un simpático elogio a la economía del "sencillo": la canción "Con real y medio".

Por último, una moneda especial. El profesor Miller refiere que existió una moneda llamada "doblón", que fue precisamente la que pasó a llamarse"Bolívar". Su valor era dos reales. El real a su vez se dividía en cuartos, que pasaron a valer 12,50 céntimos; esta es actualmente una curiosa moneda que se llamó en ciertas ocasiones "cuartillo", aunque el nombre por el que la conocemos los venezolanos es "locha". Moneda favorita de los niños, por cuanto su valor era el sobrante muchas veces de la compra de algunos artículos, como la leche, y ese sobrante permitía la compra de golosinas. Pero las golosinas merecen capítulo aparte.


miércoles, 18 de mayo de 2005

Tú lo que quieres es chicha

La palabra chicha es sobradamente conocida en el ámbito andino. Define a un tipo de bebida a base de arroz, y en muchos lugares es bebida esprituosa. Pero en Venezuela la chicha es una bebida para todas las edades, que cumple función refrescante y alimenticia. El espeso brebaje de arroz, leche y azúcar, enfriado a base de abundante hielo, hace las delicias de todos, pero resulta temible para las damas que se preocupan por su figura, a causa de su contenido calórico.

Los más puristas preparan la chicha cocinando el arroz hasta formar una masa que luego se mezclará con los otros ingredientes. Otros un poco más modernos confeccionamos la chicha usando harina de arroz, pero existen preparados comerciales especiales para elaborar chicha, y por supuesto la chicha también se puede comprar ya lista, pasteurizada y homogeneizada. Mención aparte merecería el auge de las franquicias para vender chicha en carritos ambulantes, un poco al estilo de los expendedores tradicionales que ha tenido la ciudad en puntos diversos.

Pero dentro del universo de esta bebida existía una marca que se convirtió en ícono de los setentas: la chicha A-1. Era cosa cotidiana bajar a la bodega del Señor Eugenio a gastar 25 céntimos en una botellita tipo refresco (tapada con una chapita y todo), y sorber la sabrosa y tradicional bebida. Pero existía otra marca de chicha que se vendía para la época: la chicha Pancho, que aún se vende hoy día con el nombre de El Chichero. Se expendía en envase de cartón, y era más costosa que la A-1 (Creo recordar que la Pancho tenía más leche en su composición). Afrontémoslo: por lo menos en mi opinión, la chicha del cartón era mejor que la de la botellita; pero incluso en la infancia la economía es implacable, y lo frecuente era comprar A-1.
Es entendible que el recuerdo de la chicha vendida en botella con tapa sellada, alborote la nostalgia de una generación, sobre todo ya que la marca desapareció del mercado.
Lo que hoy día hace llamativa a la A-1 dentro de la gama de productos que uno consumía y que recuerda poco, es la personalidad que tenía. Profundamente diferenciable de los demás lácteos, que se vendían en cartón, y hoy día imposible de conseguir, ciertamente ocupa un lugar destacado dentro de nuestra iconografía.

lunes, 9 de mayo de 2005

Primero y Principal

Hola a todos.
Ser considerado un cronista es una ambición grande. Sólo aquí en Venezuela resuenan nombres como Carlos Eduardo Misle (Caremis), Oscar Yanes, y, grande sin duda, Aquiles Nazoa.
Por eso esto es una croniquita; una crónica pequeña de lo que vivimos en Caracas a finales del siglo pasado. La cotidianidad de un barrio y las cosas que se vivían, tratando de recordar cómo las vi y cómo las viví.
Como inevitablemente habrá referencia a eventos que ya tienen categoría histórica, ocasionalmente me referiré a ellos tratando de ser lo más preciso posible. Será bien recibido cualquier comentario, especialmente los que tengan que ver con errores e imprecisiones históricas. Lo que no puedo es acomodar la historia a su gusto. Ejemplo: Luis Herrera Campins fue Presidente de Venezuela entre 1979 y 1984, aunque exista quien quiera creer otra cosa.
Lo mismo vale para todas las demás áreas polémicas: ciencia, religión. Puedo intercambiar argumentos, no insultos. Los insultos los borro. Sin explicación. Sin paliativos.

Pórtense bien.